PREM RAWAT


"Prem Rawat, una vida dedicada a la paz" es el título del reportaje publicado en el suplemento dominical XLSemanal, que se distribuye con ABC y otros 24 diarios. A continuación se reproduce el texto íntegro del artículo. También puede descargar el artículo original en formato PDF, pulsando en la imagen.







Fue niño prodigio y ahora es un hombre de palabras. Prem Rawat, también conocido por el título honorífico de Maharaji, lleva más de 30 años llevando su mensaje por todo el mundo. A todos los que quieran escuchar lo que tiene que decir les habla de paz, pero no de la que implica complejas ententes diplomáticas, sino de una más simple y, sin embargo, mucho más importante: la que se encuentra dentro de nosotros mismos. "Antes me entusiasmaba el concepto de ‘paz mundial’, y en efecto, es un gran ideal. Pero luego, cuando empecé a viajar y a conocer gente, me di cuenta de que no existía tal cosa. Durante todos estos años nunca me he topado con algo tangible que pudiera llamar ‘el mundo’."


Prem Rawat en una de sus conferencias

"No es ‘el mundo’ lo que hay que arreglar, sino las personas. En el momento en que cada ser humano esté en paz interiormente, habrá paz en el mundo; pero, hoy por hoy, parece que lo que le fascina a la gente es la guerra."

Y es que, tal como él lo ve, la guerra mundial puede parecer una bagatela al lado de la batalla que se libra en el interior del ser humano. "Este conflicto destroza vidas enteras, destruye momentos inestimables, puede producir la desolación total. La lucha interior es el mayor conflicto que existe. Debemos estar en paz con nosotros mismos porque, en nuestro campo de batalla, lo que se está destruyendo es el yo", asegura Rawat.

En su opinión, es el descontento interior lo que nos impide encontrar la verdadera paz. "Mientras no sintamos paz en nuestro interior, siempre habrá guerras en el exterior. El malestar físico causa sin duda dolor, pero el sufrimiento de un corazón sin sosiego es mucho peor –continúa–. No puede haber nada más desdichado y, sin embargo, el corazón lo ha estado soportando desde hace muchísimo tiempo." Y Prem Rawat cree que es precisamente el corazón el que necesita esta paz. "La mente y el intelecto no pueden captarla, tienen una función distinta", explica. "La paz, la alegría y la auténtica felicidad no existen para que pensemos sobre ellas, sino para que las sintamos. Detrás del hecho de estar vivo se esconde un sentimiento. No hay explicación que valga. Es algo que debemos sentir porque eso es lo que nos reconforta. En ese sentimiento hay alegría, hay satisfacción. Y hemos de vivir la vida desde ese sentimiento. Creemos que necesitamos una explicación de lo que es la paz, pero la paz no se puede explicar; sólo se puede sentir."

Muchos creen que logran esa sensación de plenitud cuando controlan todos los aspectos de su vida, pero Prem Rawat no está de acuerdo: "Eso no ocurrirá porque no está a su alcance. Nadie puede comprender o controlarlo todo. Lo único que puedo hacer es entenderme a mí mismo. Las sociedades no tienen paz. Las sociedades no existen, como tampoco existen los gobiernos; sólo existe la persona. La paz es algo sencillo, algo que debe sentir cada individuo. Cuando olvidamos el significado de estar en paz y nos limitamos a aferrarnos a las fórmulas para lograrla, surgen los problemas."


EL HOMBRE

Desde el Royal Albert Hall de Londres al Opera House de Sydney, pasando por el Lincoln Center de Nueva York, hasta uno de los últimos puertos en los que ha recalado, el Palau de Congresos de Barcelona, el pasado mes de abril, Prem Rawat ha llevado su mensaje de paz por los cinco continentes en un viaje que ha sobrepasado las tres décadas; son ya más de 30 años inspirando a las personas a encontrar la paz en su interior. A todos, sin distinción de credo, género o raza, les ofrece su mensaje esperanza, uno simple y profundo, que cambia la vida de las personas porque les descubre cómo son realmente. "Lo que ofrezco no son sólo palabras -señala-, sino una forma de llegar a nuestro interior y disfrutar de la paz que ahí existe."


Maharaji empezó a hablar a la gente con tan solo tres años. A los cuatro ya había dado su primer discurso y a los 13 viajó a Londres y a Los Angeles a dar conferencias.

Rawat nació en la India en 1958 y empezó a hablar en público a los tres años. Lo hacía ante las personas que congregaba su padre, que, como ahora hace él, también llevaba su propio mensaje de paz a sus conciudadanos. Un año después dio su primer discurso y cuando cumplió ocho empezó a presentar su mensaje de amor por todo el subcontinente indio. "Se me ha otorgado un regalo –explica–, un don del que he disfrutado desde que era niño. Ya entonces solía hablar a la gente que acudía a escuchar las charlas de mi padre. En ciertas ocasiones, mi padre me pedía que saliera a hablar, y escucharme le llenaba de satisfacción".

En 1971, cuando cumplió 13, le invitaron para dar conferencias en Londres y en Los Ángeles y así empezó su periplo por todo el planeta. Desde entonces, más de 10 millones de personas en más de 250 ciudades de 50 países han acudido a él en busca de inspiración y guía. Ha dado conferencias en las universidades más prestigiosas del mundo, como Harvard, Berkeley, Oxford y Salamanca, así como en los Parlamentos de Italia y Australia. Participó en un acto asociado al Fórum Universal de las Culturas Barcelona 2004 y en junio de 2005 fue invitado por el Comité del 60 Aniversario de las Naciones Unidas a dar una conferencia en San Francisco. Además, a través de emisiones de televisión vía satélite y por cable y mediante grabaciones de vídeo, su mensaje se escucha en 90 países y se traduce a más de 60 idiomas.


Y SU OBRA

Rawat afirma que la fuente de felicidad –la llamemos paz, amor, plenitud o de cualquier otra forma– se halla dentro de cada uno. "Más allá de las palabras, ofrezco una manera práctica de sentir la satisfacción que ya existe en nuestro interior. Mi mensaje no es nuevo ni antiguo, no está sujeto al tiempo: la paz, la satisfacción que la gente busca está en su interior. Lo estaba, lo está y siempre lo estará. Ahora es el momento de ir hacia dentro".

Rawat ayuda a las personas a entender que hay esperanza y que la vida tiene un propósito más allá de todas las cosas rutinarias en las que nos vemos atrapados.


Por medio de La Fundación Prem Rawat, que se encarga de la difusión de su mensaje, promueve iniciativas humanitarias para las personas más necesitadas del planeta.

"Les digo que la respuesta a la necesidad que siempre han sentido en su vida ha estado dentro de ellos en todo momento y que, si lo que buscan es la paz, han de buscarla en su interior." Pero la paz interior no puede crearse o inventarse. "Se trata de ir descubriendo la que ya existe. Es más bien cuestión de simplificar; si eliminamos todo lo demás, la paz estará ahí, porque se encuentra en el interior de cada uno de nosotros. La paz y la felicidad son inherentes a nosotros mismos y, cuanto más intentamos provocarlas, más nos alejamos de ellas."

Por medio de La Fundación Prem Rawat, que se creó en 2003, promueve iniciativas humanitarias para las personas más necesitadas del planeta, como su colaboración activa en el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. La Fundación también se encarga de las actividades para la difusión de su mensaje, al que puede accederse en más de 88 países y en 70 idiomas diferentes. Las actividades de la fundación se financian exclusivamente a través de donaciones y de la venta de materiales relacionados con dicho mensaje.